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Pasele que cobramos lo mismo parados que sentados

martes 10 de enero de 2012

El origen del mal

Hoy, mientras oía en un programa de OnceTV Espiral a un grupo de "especialistas" en uso de las TIC's entre niños y adolescentes me sorprendió que bien arraigada esta la creencia en lo absolutamente novedoso de internet. Según los doctos invitados, a raíz de internet los niños son más violentos, discriminan más a sus compañeros, se hicieron mejores bullinginistas, tienen peor letra y se lavan menos las orejas. El anfitrión les planteó si no sería que el problema no era educar a los niños para internet sino en general, así si un niño no era violento en la ElMundoReal tampoco lo sería en internet. O en otras palabras, si no sería que internet es solo un reflejo de un estado de cosas que no tienen nada que ver con su existencia en sí. Es el mismo argumento de quienes dicen que las revueltas o movimientos en los que los que la mediación de las redes digitales parece haber tenido un papel preponderante, en realidad solo funcionaron como un medio, más eficiente, pero medio al fin, de intereses, objetivos y finalidades que no tenían nada que ver con internet. Si me preguntan, el origen de la violencia que facilita internet, esta en niños violentos que han sido educados para considerar a la violencia física una forma de resolver sus conflictos y no en los vídeos que suben a youtube, así como el origen de las revueltas árabes estuvo en años de gobiernos corruptos y dictatoriales, y no en twitter y los mensajes que se mandaron durante la revuelta. Sirva esto como aclaración a destiempo, el origen de las tarugadas de Peña Nieto, su yerno y su hija no es una campaña de desprestigio imaginada por Loret de Mola; su origen es más humano, más sencillo y por lo mismo más vergonzoso.

martes 6 de diciembre de 2011

Geles, mentiras y libros

Yo debería estar haciendo uno de los pinchemil pendientes que tengo en esta semana, que parece que el que esta en finales soy yo y no mis alumnos, pero si no lo digo, además de que el tema perderá actualidad, exploto. Tengo una interpretación alternativa a la pifia de Mr. Muñequito del Pastel, nuestro bienamado y no muy ilustrado Enrique Peña Nieto. Igual puede que a estas alturas ya el punto haya sido ampliamente desglosado, pero me permitiré ignorara otras doctas opiniones y analizar el contenido de las confusiones literarias del que, hasta el domingo, parecía el inevitable próximo preciso de la suave y muy dolida patria.
Creo que la confusión entre Fuentes y Krauze es perfectamente normal en alguien que se encuentre en la situación que vivió Peña Nieto la noche del domingo, ya que el pobre se dio cuenta que la había cagado mucho antes de llegar a la silla del águila porque por un momento fue sincero.  Y es que, al principio, don Quique dijo la primera cosa legitima y sincera que ha dicho tal vez desde que es figura pública, confesó sus profundas filias católicas. Esto no nos debería de sorprender, finalmente nuestros últimos dos presidentes no han tenido mucho pudor en esconderlas y tampoco es raro que alguien que fue educado en colegios religiosos integristas se diga profundamente marcado por la Biblia.
El problema para Peña Nieto es que sabe que esa no es ni por asomo la bandera del partido al que se supone que representa, y que lo que es una virtud en los panistas, es una macula en un chozno de don Plutarco, modelo del comecuras por excelencia. Finalmente pudo haber dicho que las obras de Corin Tellado lo han marcado de por vida, pero el admitir que ha sido un libro religioso lo metió en una profunda contradicción de la que trato de salir nada bien librado. Los raspones posteriores, además de demostrar su nula capacidad de reacción, fueron consecuencia de un intento desesperado de corregir el error previo, de ocultar que Peña Nieto ni es priista, ni es lector, y si en cambio es un obscuro personaje que se ha dedicado a ocultarse tras una gran sonrisa y pose de jetset. La realidad es que del muñequito de pastel sabemos menos que de la formula secreta de cocacola, y el se ha encargado de mantener una cortina que por un momento se corrió al ser sacado de sus terrenos naturales.
Dando el beneficio de la duda (que por cierto no creo que merezca), solo sabemos que es mucho más católico de lo que cree conveniente admitir y eso le costo la primera abollada a su popularidad. No va a perder la elección por eso, pero si revela que detrás de tanto gel, se oculta algo más que dos pelos desacomodados.

martes 22 de noviembre de 2011

Con la frente marchita

Llevo tres días en Guadalajara, un breve regreso que sin embargo creo que puede hacer que me enamore de nuevo de la ciudad. Pero al final, ¿Qué es una ciudad sin sus habitantes? Después de los Panamericano creo que la ciudad es más tranquila, llena de unas extrañas bolas deformes que me dicen son rosas (¿?) y con un gallito gigante de badminton en medio de Chapultepec (al menos no fue un gallito inglés). La calle por cierto, parece viva y llena, como si por alguna extraña razón la gente hubiera recordado que la ciudad es suya y salieron a reclamarla. Ayer vi una calcomanía que lo resumía muy bien, "si no nos van a dejar soñar, nosotros no los vamos a dejar dormir", por supuesto en un bar con estruendosa musica del sonidero nacional con una finisima selección.
En ese animo, creo que ahora entiendo porque la gente llama a sus ex a altas horas de la madrugada, tal vez opera el mismo perverso mecanismo de venganza, pero sigue siendo un misterio para mi que a esas horas creo que es lo último en lo que pienso. En cambio las tardes de domingo son más complicadas, sinceramente demasiado tiempo para pensar, nieves del tiempo plateando mi sien. La verdad es que canas tengo desde hace varios años y no las tengo en la sien, sino distribuidas uniformemente en toda la cabeza.
 UPDATE: Como suelo hacer, inicie este post, pero se quedo en borrador un par de días, hasta que... tomela barbón que dejo mi celular en el bus de regreso y "desapareció" mágicamente. Borrado esta.
Pero la vuelta al final se convirtió en un ciclo, por eso finalmente una revolución no es más que una vuelta, y ayer fue día de la revolución. Es intrigante como a veces la vida complota para cerrar ciclos de tal forma que no te quede duda de que paso. Así comienza una semana que amenaza con ser tan movida como la anterior, con simposiums, síntesis, bodas, autobuses, médicos, ensayos, sin celular, y una ganas de comer comida hindú...

domingo 13 de noviembre de 2011

Sincronizadas y otros manjares

Hoy renovamos votos porque el fuego siga siendo domesticado y nos permita digerir mejor las proteinas, o en otras palabras, hicimos una parrillada con muchas salchichas, algunas hamburguesas y hongos. Sin presumir, fue bastante adecuada y correcta, con abuntantes platos laterales como señala la tradición en estas festividades. Pero lo más importante fueron los muchos y valiosos tropezones que trajerón a tantas personas queridas. Por supuesto, nunca estaran todos lo que queremos, pero al menos si muchos que no esperabamos con una sorprendente sincronización que no tenemos bien a bien, como explicar. Del pasado lejano, a los más recientes encuentros, me hicieron recordar que el milagro del fuego no solo es su luz, sino como nos convoca entorno a él. Fue un evento sin desperdicio y hay que agradecer a todos los que sincronizaron agendas para estar por unas horas en un acto público de inconformidad con la vida cotidiana. A los que desde la distancia, me han hecho recordar que dar vueltas al sol es un arte de díficiles equilibrios que solo es posible cuando lo hacemos debidamente acompañados, gracias también por una semana bien aprovechada.

domingo 6 de noviembre de 2011

Lost in translation

Y no... no voy a hablar de la película, que por lo demás a mi si me gusta. Pero hace unos días me di cuenta de que una de las piezas fundacionales de mi disciplina, ha sido traducida con las patas, y eso que solo he revisado una sección, no quiero ni imaginarme que sera del resto.
Es curioso, pero este bló rara vez albergo discusiones de mi profesión, creo que en buena medida era una forma de evitar que todo tuviera que ver con restauración. Al final, de todos modos terminaba hablando de exposiciones, congresos, viajes y personas del ámbito, pero porque negarlo, me gusta lo que hago y me gusta hablar de ello aunque a veces sea penoso como en este caso.
Ahora, que debería ester terminando un escrito sobre mi lamentable hallazgo de errores de traducción, precisamente reconozco que como los personajes de la película los restauradores nos reunimos porque no entendemos el mundo exterior, pero no nos entendemos muy bien entre nosotros. Aun no puedo creer que en cuatro idiomas, una misma frase pueda cambiar tanto, pero creo que lo más sorprendente es que hayamos pasado por ellas sin darnos cuenta. Es como si nuestras diferencias en la forma de entender lo que hacemos pudieran ser superadas si solo aparentamos que no existen o aceptando un mediocre entendimiento, suponiendo que decimos lo mismo cuando decimos cosas bien diferentes. Ese ha sido mi pleito por mucho tiempo con la teoría que se hace en mi área, pero regresando a Tokio, creo que el problema esta más generalizado y vamos por ahí, fingiendo que entendemos. Lo que no entiendo es que, siendo tan bonitas las lenguas, no nos esforcemos más por entrelazarlas.

martes 25 de octubre de 2011

Tres, dos, uno...

Debo cantidad de post, pero esto de volver, con la frente un poco marchita, no ha sido precisamente una vacación. Por eso, este bonito bló apesta a abandono. Varias publicaciones quedaron en el tintero y no las puedo retrasar más especialmente después de ver 3 (2010) de Tom Tykwer. Pa' los que no conocen a don Tom, es el director de la imprescindible Corre Lola, corre, pero de otros pedazos de película como María Mortal y la Princesa y el Guerrero. Y antes de sonar cada vez más  como blog de cine venido a menos, 3 es una especie de recordatorio de que el amor, aquel fenómeno que yo me empeño a reducir a un epifenómeno evolutivo, no tiene porque ser de una forma dada ya que acepta tantas representaciones como las que se nos ocurra. Me parece al menos curioso que, en general, aceptemos como algo "normal" que haya gente que quiera más a su perro que a su familia, pero nos parece completamente escandaloso que alguien pueda amar a dos personas a la vez.
¿Qué construye nuestras relaciones? Mucho tiempo he creído que en el centro de cada relación hay una tremenda necesidad de estar en algo exclusivo, algo que no compartimos con nadie, egoísmo vil. Nuestro ideal del amor, al final, termina siendo un poco mezquino y poniéndonos marxistas, es una proyección del concepto de propiedad privada sobre las personas. Pero, si después de todas las ideas y venidas de una relación de 20 años, que se ha mantenido con crisis, felicidades, planes comunes y divergencias, como dos cables de tranvía, que corren lado a lado sin tocarse (magnífica metáfora visual en la que nos enteramos de la vida de nuestros protagonistas) tenemos un tercero compartido. La anécdota, morbosa y polémica, puede hacer perder el enfoque de una historia de amor, donde el amor simplemente crece dos veces en el mismo jardín, solo se necesita que dejarlo crecer. ¿Qué hace a nuestros protagonistas dejarlo crecer? Creo que solo que se recordaron quererse a ellos mismos y dar la oportunidad de vivir la cosas sin ponerles etiquetas, ni siquiera biológicas. Al final, solo me quedo pensado, pero que ganas de querer vivir la vida de otros, cuando podemos vivir tan a gusto entre tres.

miércoles 28 de septiembre de 2011

Un viaje en números

Países visitados: 5
Vuelos perdidos: 2
Amigos vistos: 3
Amigos a los que ya no vi esta vez: 2
Amigos a los que vi sin planear: 1
Botellas incautadas: 1
Posters impresos en Escandinavia: 1
Posters de regreso en México: 3
Aeropuertos visitados: 6
Viajes en tren: 4
Horas dormidas en las últimas 48 horas de viaje: 2
Ponencias presentadas: 2
Peso promedio de la maleta: 17 kg
Hostales visitados: 4
Viajes en ventanilla: 2
Cañas tomadas: 27 (aprox)
Caguamas con corcho: 4
Kebabs: 1
Salchichas: 4
Después de 15 días en la vieja Europa, y volver, con la frente marchita con las nieves del tiempo plateando mi sien... bueno solo poquito. Aún con ya casi dos semanas de regreso, aún no me queda claro que sale en limpio, pues muchas cosas han cambiado pasando por aquí por allá y más acá. Cuando estaba aún en la travesía me parecía que las dos semanas se habían convertido en largo meses. Ahora no se cuando ocurrió, hasta tengo dudas de que paso, si no es por las fotos, los mensajes que llegan del otro lado de la mar océano y las cuentas por pagar. En mi frágil y usual condición mental podemos decir que ha sido todo un éxito, pude regresar a México en una pieza después de dos salidas en falso, y creo que ha sido una experiencia esclarecedora en muchos sentidos. Me enamore de una ciudad, confirme que el norte es una tierra hecha para los vikingos, descubrí los sutiles placeres de beber en la vía pública y esto aprendiendo a sorprenderme todos los días. Pero definitivamente, me quedo con ganas de mejorar mis números.